de vuelta en Madrid +

Y esta vez para quedarme. Esta vez nada nos podría separar, si siquiera el océano de distancia. Muchas coincidencias me trajeron a Madrid y todas ellas muy afortunadas. Para Mariajo tampoco fue fácil porque ella hasta ese día vivía con sus papás y a partir de mi llegada nos fuimos a vivir juntos.

049.jpg

Cuando yo llegué Mariajo se había encargado de tener todo listo. Arrendó (alquiló) un departamento (un piso), en Tres Cantos, en la zona norte de Madrid y compró nuestros primeros muebles. Hemos montado la casa muy de a poquito. Yo me traje el PC desde Chile (en algo un poco tonto porque debería haberlo vendido allá y haberme comprado uno acá) y los primeros días compramos un escritorio bacán y contratamos ADSL que era vital para estar siempre conectado, y por lo tanto, siempre cerca.

053.jpg

comenta