Otra vez en Chile +
Otra vez en Chile, por tres semanas pero esta vez llegaba como un hombre casado; esta vez el viaje no se nos hizo tortuoso como el año anterior.

Una cosa que me llamó la atención de Chile en general este viaje es que cada vez se parece más a Pelotillehue. A la gente la encuentro cada vez más ordinaria, vi al chileno muy muy chanta.

Un día salimos con Álvaro por la noche y nos juntamos con Jaime y con Germán en El Túnel (donde trabajaba Germán). Otro día fuimos con Claudio y su polola a cenar a un restaurante llamado “las vacas gordas”, nos invitaron a cenar y de ahí a su casa también con Guillermo y su polola. Y otro día fui a un asado de la Lista Azul, una lista de correo electrónico de hinchas de la U repartidos por todo el mundo; todo muy bien porque no conocía a nadie en persona y luego fuí abducido por extraterrestres durante varias horas (esa es otra historia).
Para la boda sacamos casi mil fotos entre las del fotógrafo y las de las cámaras de los invitados (que nos encargamos de recolectar). A Chile llevamos tres álbumes de fotos enormes y que nos ocupaban casi toda una maleta. Nos fueron a ver mis tíos Granados (Norma y Sergio), los padrinos de mi hermana. Nos sentamos (no recuerdo la hora), pero les mostramos todas las fotos y aguantaron estoicamente hasta que se acabaron y eso que también les mostramos fotos de mis papás en Madrid y en Paris (que eran otra mil). Todo un mérito. El año anterior nos invitaron para su casa a un asado y este año nos fueron a despedir al aeropuerto.
Mi tía carmen, nos invitó a cenar a su casa y la pasamos a ver a la universidad. Siempre nos invita a comer su casa y n os regalonea harto. Esta vez le mostramos las miles de fotos de nuestra boda.

Queríamos aprovechar la estadía en Chile para ir a algún sitio fuera de Santiago. Inicialmente queríamos ir al sur, a Puerto Varas (en avión para maximizar el tiempo) y al final no encontramos nada. Al final nos fuimos a La Serena en auto, un viaje cortito, de lunes a jueves (para pasar el fin de semana en la casa y aprovechar de estar con la familia). Nos quedamos en un hotel en la avenida del mar y recorrimos los primero días La Serena y Coquimbo, fuimos al Valle del Elqui, a la fábrica de Capel, a Vicuña y por la noche al observatorio Mamayuca a mirar las estrellas, me gustó mucho, el cielo por la noche parece dibujado.
Volvimos a Santiago por dentro y no por la costa, recorrimos los valles centrales, Ovalle, Combarbalá y pueblos y lugares perdidos en el tiempo.

Aproveché mi estadía en Santiago para cambiar la visa de estadía en España (que antes era de estudiante y ahora es de comunitario europeo). Al igual que el año pasado traté de pasar la mayor cantidad de tiempo posible con la familia pero siempre se termina haciendo muy poco. Me encanta ir porque donde mejor canta un pájaro es en su propio nido.






